El cuento en su mente seduce pero en la realidad calma.
Basta con revivir las miradas para caer en una ilusión inalcanzable.
Momentos que erizan tu piel pero se acaban en el sueño.
¿Dónde estás cuando no te piensa?
y es que apareces cada vez que te llama.
Olvidas, perdonas y ahí estás de nuevo.
Leyendo el pensamiento como si fuera tuyo,
mirando sus labios y encantando con palabras.
Ni una sola lágrima cayó aquel día.
Ni un solo beso fue desperdiciado en el intento.
Ningún alma inocente fue vista al andar.
Seres de dos mundos atrapados en uno.
Un susurro hace falta para terminar.
Una vez escuchado, la emoción recae y parten dos senderos divididos en el viento.
Ya todo es normal.
... y en el mundo en conclusión, todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende. (La vida es sueño, Calderón de la Barca)
19 feb 2014
12 feb 2014
Nunca sabrás.

Ideas y recuerdos no revelados.
Sus rostros camuflaron la mentira, y con ella su peligro y prohibición.
Los ojos honestos de dos seres en aventura.
Sólo ellos saben.
Sólo ellos sabrán y callarán la existencia de un placer oculto.
La emoción de lo prohibido invade y fastidia, pero qué ganas genera en los seres de verdad.
Los susurros y secretos no bastan para ocultar lo innegable.
Los dos fueron capaces de reconocer locuras mutuas; emociones compartidas encerradas en dos cuerpos distintos.
Sólo hay que aprender a leer una mirada para entender la mente ajena.
Los ojos nos delatan frente a la audiencia del vivir.
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