Una vez más fuiste feliz,
una vez más saboreaste el pasado y celebraste el ayer.
Los nervios y miedos ocultos de una relación extraña y normal.
Nadie puede engañar el destino,
y es que algo tan complejo lo crea uno mismo.
Es uno quien decide sus penas y alegrías,
es uno quien provoca sus deseos y agonías,
y es también uno quien conoce su ser y elige su estar.
Algo tan simple nunca es lo que parece,
uno se encarga de complicar y dar sentido.
Porque ese logro que sentimos es irresistible.
Porque esas ganas de placer están en todos y nadie.
Porque si todo fuera gratis no habría emoción.
Una vida perfecta y sin lucha no es vida.
La vida incompleta es la mejor de las vidas.

