30 ene 2014

Historias de uno.

Y de alguna manera las cenizas con el tiempo se esparcieron,
nadie notó tu silencio pero sí tu inocencia.

De pronto, una vez más eras normal,
aquel que en algún tiempo te llenó de risas y tristezas, siguió su rumbo
y con él, su rastro y corazón.

Ahora, silencio otra vez. Silencio pensante y confuso.
Tu mirada refleja tus sentimientos más profundos,
pero tus palabras mienten y disfrazan tu existir.

Pronto, esa sonrisa tendrá una nueva vida y tus labios probarán.
El tiempo y espacio no deciden el destino.
Lo que venga: tu suerte e ilusión.
Lo que pase: tu cuerpo y tu ser.



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