Lo siento. Muy adentro, pero lo siento.
Siento mis latidos bombear descontrolados cuando lo veo.
Siento sus manos abrazándome como solía hacerlo…
Siento que todo terminó y nada en realidad había empezado.
Los sueños y fantasías de niña nos transportan a un viaje de magia e
imaginación.
Pero fue tan real, lindo y romántico; fue tan dulce, atento y enamorado;
fue tan, él.
Miradas que lo dicen todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario